martes, 9 de junio de 2015

Nada ha pasado.

Porque ahora vivo a medio pulmón,
con el corazón a un latir por medio,
un solo ojo que lo ve todo gris
y media sonrisa torcida.

Nada ha cambiado.
No vez que todo va de maravilla.
Tu partida no ha causado nada en mi.

No te asombres.

El lago que hay en mi habitación,
ese intenso lagrimar,
es por decoración.
¿Mis ojeras?
El simple capricho de querer verme como un panda.

Un huracán ha pasado por mi vida,
y no, querido,
no tiene tu nombre.

El que te diga lo contrario
que se aviente de un edificio
por ser el autor de la mayor mentira.

Son cosas que pasan, ¿sabes?
La naturaleza no se evita,
cuando decide actuar no hay forma de remediarlo.
Tú no puedes ser el protagonista en todo,
siempre esperas que así sea,
pero no,
ese es tu gran defecto.

Que si no he vuelto a sonreír
es por decisión propia.
Odio al mundo
tanto como a mis sentimientos.
Es una forma diferente amar,
así es como lo veo
y es lo que llevo diciéndole a todos
desde que la soledad golpeo a mi puerta
y se llevo tus maletas.


Te llevaste todos los colores
de mi vida en tu maleta.
Es algo de admirar.
Era bastante pequeña
para todo lo que en ella te llevaste.

Pero me hiciste un favor.

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