Si vez que me acerco a tu cuerpo
- cuando me pides que escriba poesía -
y en lugar de llevar una pluma, llevo mis labios;
y en lugar de papel, uso tu cuerpo;
sabrás que no mentí cuando al mirarte,
bajo la sombra de la luz
y la mirada de las estrellas,
te declaré como el amor de mi vida.
jueves, 25 de junio de 2015
A ti, mi amigo de autobús.
Hoy le vi
- en el autobús –
llevaba puesto el cielo
entre sus ojos
y la verdad de aquellos
que no saben hablar,
pero impactan
como el mejor de los poemas,
en su silencio.
Como suele acostumbrar,
iba con el rostro hacia la ventana.
Perdiéndose en el pensamiento,
Perdiéndose en el pensamiento,
escapando de la realidad,
mientras como el más valiente
creaba su propio mundo
a través de una ventana
y unos audífonos a gran volumen.
Yo
- que nunca se cuando es suerte
o coincidencia -
iba sentado a su lado;
con las manos en la chaqueta,
comiéndome los miedos,
y susurrándole
de vez en cuando
con la mirada.
Esperaba la oportunidad
de que el hechizo se rompiera.
Y sin que yo lo esperara
su mirada se encontrara con la mía
y con el pensamiento
nos fuéramos a tomar café.
Pero él seguía en el silencio.
Apartado de la realidad,
mientras la que se encontraba
a su alrededor
(yo)
se volvía ceniza
y terminaba con un suspiro
lejos de un saludo que jamás iniciaría.
a su alrededor
(yo)
se volvía ceniza
y terminaba con un suspiro
lejos de un saludo que jamás iniciaría.
Tal cual,
como cada jueves
de cada maldita semana,
me trague las palabras
y al llegar su estación
solo le vi,
como era costumbre,
tomar con firmeza el Borges
que llevaba sobre las piernas,
levantarse del asiento,
acomodarse la mochila,
ajustarse los anteojos,
y,
como el más grande de los héroes,
alejarse de mi
mientras yo,
en las manos,
me guardaba un "quisiera conocerte"
martes, 9 de junio de 2015
Nada ha pasado.
Porque
ahora vivo a medio pulmón,
con
el corazón a un latir por medio,
un
solo ojo que lo ve todo gris
y
media sonrisa torcida.
Nada
ha cambiado.
No
vez que todo va de maravilla.
Tu
partida no ha causado nada en mi.
No
te asombres.
El
lago que hay en mi habitación,
ese
intenso lagrimar,
es
por decoración.
¿Mis
ojeras?
El
simple capricho de querer verme como un panda.
Un
huracán ha pasado por mi vida,
y no, querido,
no
tiene tu nombre.
El
que te diga lo contrario
que
se aviente de un edificio
por
ser el autor de la mayor mentira.
Son
cosas que pasan, ¿sabes?
La
naturaleza no se evita,
cuando
decide actuar no hay forma de remediarlo.
Tú
no puedes ser el protagonista en todo,
siempre
esperas que así sea,
pero
no,
ese
es tu gran defecto.
Que
si no he vuelto a sonreír
es
por decisión propia.
Odio
al mundo
tanto
como a mis sentimientos.
Es
una forma diferente amar,
así
es como lo veo
y
es lo que llevo diciéndole a todos
desde
que la soledad golpeo a mi puerta
y
se llevo tus maletas.
Te
llevaste todos los colores
de
mi vida en tu maleta.
Es
algo de admirar.
Era
bastante pequeña
para
todo lo que en ella te llevaste.
Pero
me hiciste un favor.
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